El calor aportado por el Suelo Radiante es uniforme en toda la vivienda.
Una importante condición para el confort humano es que , entre el punto más caliente y más frío de la casa, no haya una diferencia de temperatura superior a 5ºC.
El calor viene del suelo (muy importante en casa con niños pequeños) y llega hasta una altura de 2 a 3m., justo donde se necesita.
Ejemplo de distribución de temperaturas en una vivienda
En realidad, la curva de distribución de calor del
Suelo Radiante sistema Pex es la más cercana a la calefacción ideal (ver esquema).
Esto nos da un confort a 18ºC, temperatura ambiente, idéntico a 20ºC con sistema convencional. Cada grado de diferencia en la temperatura de la casa significa un ahorro del 6 al 8% en gastor de calefacción.
Autorregulación
Una de las características esenciales del sistema de calefacción por Suelo Radiante es el fenómeno de la autorregulación.
Veamos.
Las variables más importantes que definen la cantidad de calor transmitida por radiación son:
1 La distancia entre emisor y receptor (suelo y persona).
2 Salto térmico, es decir, la diferencia de temperatura entre ambos, en ejemplo típico de funcionamiento.
Los parámetros son:
Temperatura de impulsión del circuito del Suelo Radiante a 45ºC.
Temperatura de retorno del circuito del Suelo Radiante 35ºC.
Temperatura del Suelo a 25ºC.
Temperatura ambiente a 20ºC.
Salto térmico, suelo-ambiente a 5ºC.
Radiación emitida a 60W/m2.
Si la temperatura del habitáculo aumento a 22ºC (lo que puede suceder por aumento del número de personas, chimenea, aportación solar, a través de la ventana, etc.), el salto térmico se reduce de 5 a 3ºC, es decir un 40% menos. De forma natural e inmediata la radiación se reducirá de 60 a 36W/m2.
Para el mismo habitáculo en caso de radiadores, funcionando con agua a 80-85ºC, este cambio no
supone más de un 5%, por lo que la radiación prácticamente no variará.
El fenómeno de autorregulación, supone un gran ahorro de energía, porque el calor se radia únicamente donde se necesita.